Preventa: los envíos comienzan el 8 de diciembre
Cartas desde el bosque de las emociones 🌳💌
Un viajero misterioso se cuela en los sueños de los niños y niñas para visitar un bosque muy especial. Ahí conoce a una tortuga que carga la vergüenza en el caparazón, a un sol lleno de alegría, a una nube que llora chicles, a una rana en calma… Cada encuentro se convierte en una carta que ayuda a ponerle nombre a lo que sentimos.
¿Qué es?
Un juego de postales ilustradas para acompañar a las infancias a reconocer, nombrar y hablar de sus emociones de manera lúdica y amorosa. Ideal para casa, consulta terapéutica o salón de clases.
¿Qué contiene el set?
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8 postales de emociones
Cada una muestra un personaje que representa una emoción específica (alegría, tristeza, enojo, miedo, sorpresa, calma, vergüenza y orgullo). -
8 tarjetas de actividades
Proponen juegos, ejercicios corporales y dinámicas sencillas para explorar lo que sentimos. -
8 tarjetas de reflexión
Con preguntas abiertas para conversar en familia o en grupo sobre experiencias emocionales propias. -
1 tarjeta de El Viajero
Presenta al personaje que visita los sueños y nos invita a entrar al Bosque de las Emociones.
¿Para quién está pensado?
- Niños y niñas de 5 a 9 años
- Familias que quieren abrir conversaciones más profundas y cuidadosas sobre lo que sienten sus hijes
- Docentes, terapeutas, psicólogos y acompañantes emocionales que buscan un recurso bello y práctico
Cómo se puede usar
Puedes elegir una postal al iniciar o cerrar el día, después de una situación difícil, o simplemente para jugar a “¿qué emoción soy hoy?”. Las actividades ayudan a mover el cuerpo, respirar, reconocer sensaciones y encontrar palabras; las tarjetas de reflexión abren la puerta a historias y confidencias.
Mensaje de las creadoras
Lau dice:
Creé este bosque porque creo que las emociones de la infancia merecen un lugar donde puedan jugar, respirar y contarse a sí mismas con calma. Yo no tengo hijos, pero he descubierto que el amor también se despliega hacia adentro, hacia los sueños de otros niños, hacia sus pequeñas preguntas y sus silencios.
Y justo ahora, mientras este proyecto abre sus alas, me entero de la llegada de mi sobrinito/a: una vida diminuta que todavía no conozco, pero que ya me recuerda que uno puede maternar con la mirada, con el trazo, con la historia que se ofrece.
Ojalá estas cartas toquen otras infancias como una brisa suave entre árboles: sin prisa, sin exigencias… solo una invitación a sentir.
Naxhieli dice:
Siempre me ha parecido algo mágico la forma en que descubrimos el mundo a través del juego. Nos ayuda a explorar y conocer nuestras emociones, reconocer lo que nos gusta, entender lo que no nos hace sentir bien y, poco a poco, aprender quiénes somos. Me maravilla ver que jugando podemos dar sentido a lo que vivimos.
Mientras creábamos este proyecto, volvieron a mí recuerdos muy especiales: los juegos con mis hermanas y mis primas, la búsqueda de animales y seres extraordinarios en las nubes y la forma en que mi mamá nos guiaba animándonos a imaginar, a divertirnos en la naturaleza brincando en los charcos que se formaban por la lluvia, por ejemplo. Cuando aprendemos juntos, cuando crecemos rodeados de personas que nos cuidan, escuchan y acompañan, el mundo se vuelve un lugar más amable, más seguro y mucho más disfrutable. Ningún niño debería sentirse solo en su camino; todas las infancias merecen una comunidad que las sostenga.
Pensar que este proyecto puede llegar a mi sobrino y a cada niña y niño que lo tenga en sus manos, me llena de alegría. Me mueve la ilusión de que estas tarjetas les ayuden a vivir momentos bonitos, a conocerse mejor, a jugar, a crear y a sentirse acompañados. Deseo que cuando crezcan recuerden estas experiencias con amor, como un abrazo suave desde la niñez.