Mascada de satín
70x70cm
Hace unos meses leí El orden del tiempo del físico italiano Carlo Rovelli, un libro que habla del tiempo desde la ciencia, pero también desde algo mucho más humano y filosófico.
Hay una idea del libro que se me quedó dando vueltas: el mundo no es un conjunto de cosas que permanecen, sino de eventos, encuentros y cambios constantes, con una duración limitada. Algo más parecido a los besos que a las piedras.
De ahí nació “Retrato del universo”.
Una mascada hecha de símbolos, trazos y pequeños accidentes visuales que intentan convivir entre sí, como recuerdos en desorden.
Porque a veces pintar también es una forma de tratar de entender, aunque sea un poco, el caos de estar vivos. ✨